¿Bulbasaur, Squirtle o Charmander? En los noventa, esa pregunta dividía patios de colegio enteros. Si en el laboratorio del Profesor Oak elegiste al pequeño lagarto de fuego, lo tenías claro: mientras la llama de la punta de su cola siga ardiendo, Charmander está bien. Y algún día, el adorable Pokémon inicial se convierte, pasando por Charmeleon, en un Charizard hecho y derecho.
No hace falta llegar tan lejos, porque el Peluche Pokémon Charmander se queda garantizado en su forma más achuchable. Con unos 30 cm es un buen tamaño para abrazar. Está sentado con los brazos abiertos, como si quisiera darte un abrazo ahora mismo, te mira con sus grandes ojos azules y tiene la barriga clara y las plantas de los pies color crema, igual que en el anime. Las garras blancas y la llama roja de la cola también son de tela suave, así que no hay ningún peligro de incendio.
Para todos los que nunca han olvidado su primer Pokémon, y para la próxima generación de Entrenadores. Por cierto, ya está capturado, sin necesidad de Poké Ball. ;)